¿Por qué es todo tan complicado? No dejo de preguntarme y soy capaz de encontrar la respuesta. Querer a una persona, soñar cada día con ella, imaginarte a su lado y sentirte tan feliz y, luego…. volver a la cruda realidad, donde los dos estáis separados por diferentes motivos. El miedo nos frena, no deja que actuemos siguiendo lo que nos dicte el corazón. Intentamos cambiar algo y no podemos, nos superan los temores y retrocedemos…
Es complicado, pero no nos olvidamos de esa persona, hacemos todo lo posible por sentirla cerca, aunque solo sea durante una milésima de segundo. Entramos en las redes sociales, sonreímos al verle conectado, pero no nos atrevemos a hablarle, ni siquiera a saludarle, nos morimos por hacerlo, por saber cómo esta y que hace, pero nada… los miedos no nos dejan actuar. Leemos los comentarios que le dejan, desciframos sus estados y escuchamos sus canciones, todo eso, con un único deseo, sentirle cerca intentando acunarse en su realidad.

Te imaginas muchas cosas, te preocupas por esa persona como por nadie más, te importa mucho. Sabes que puedes hacer algo al respecto, tragarte tu orgullo, ser más fuerte que tus miedos, olvidarte de la vergüenza, sonreír y hablarle, decirle un simple hola y, luego, ya da igual lo que pase, tú hiciste el primer paso y eso es lo que importa. Sé que es fácil decirlo y que puedo animar a muchos a dar ese paso, a dejar de lado tus temores y actuar, podría hacerlo y se convencerían, actuarían, pero, por desgracia, es más complicado llevar a cabo mis propios consejos, aunque sean correctos…