“Cerrar los ojos con fuerza, pensar un deseo y, cogiendo la mayor cantidad de aire posible, soplar las velas”…. Pedir deseos es fácil, no hacen falta ni las velas, que solo añaden un poco de emoción al momento haciendo el acto de pedir el deseo más creible.
Querer ver que tus sueños se cumplen, soñar despierto con el momento en que eso se haga realidad y esperar, esperar y esperar….
Nos parece que con solo pronunciar un deseo ese se cumplirá por arte de magia. Estamos seguros de que así será, nos relajamos haciendo tiempo y nos sorprendemos al ver que no se realiza.
La ilusión se disipa y no dejamos de pensar en la injusta situación que estamos viviendo, nos dejamos llevar por el sentimiento de envidia que ahora controla nuestra vida. No podemos entenderlo, ¿cómo puede ser que mi sueño no se ha cumplido y el de…. (donde solemos poner el nombre de algún ser querido, un conocido o de una persona que acabamos de ver por la calle) si que se cumplió?
Pensamos en las cosas que han conseguido los demás y cada vez nos sentimos mas hundidos, imaginamos que es imposible para nosotros tener lo que queremos y dejamos de soñar por miedo a desilusionarse por enésima vez.
Simplemente entregamos todo el poder a nuestros sentimietos de envidia, avaricia y miedo. Nos apartamos de todo y cambiamos por completo.
No nos paramos a pensar que somos nosotros los que no dejamos que se cumplan nuestros sueños… si realmente deseamos una cosa, si tanto nos importa , no vale para nada sentarse a esperar a ver que pasa, hay que luchar por ella.
Querer algo es levantarse cada día y medir el camino que te queda hasta tus sueños, es sonrier cuando alguien dice que no puedes conseguirlo y demostrarle lo contrario, es pensar en tu deseo y saber que cada día estas mas cerca de cumplirlo.
Nos cuesta aprender esa lección, pero si realmente deseas algo, lucha por ello y , solo entonces, podras con toda seguridad, cerrar los ojos y susurrar: “Deseo…….”con una sonrisa sutil, sabiendo que harás todo lo posible para hacerlo realidad…