Oscurecía. En una pequeña habitación en la buhardilla de la casa estaba ella. El tiempo adelantaba su marcha mientras ella, como siempre, miraba por la ventana. Cada noche la misma historia. Las cosas dejaban de importarle cuando se sentaba en aquel alféizar. Despedirse del día comenzó a convertirse en una costumbre y nadie le encontraba explicación excepto ella. Nadie sabía que, cuando los pasos de sus padres por los pasillos de la casa dejaban de sonar y el sonido de la puerta delataba su posición, ella se convertía en otra persona. Nadie sabía lo que pasaba cuando el reloj marcaba las doce.

sábado, 31 de marzo de 2012

Capa de invisibilidad excepcional

Y cuando estés mal, cuando parezca que todo se derrumba y parece que ya nada puede ir bien, cuando pierdes toda la esperanza en el futuro y tan solo quieres dejar de respirar, resiste. Resiste. Tan solo espera un poco más. No dejes que la última gota de esperanza se evapore, consérvala bien. Estate seguro de que la situación cambiará. Todo cambia cuando menos te lo esperas, cuando pienses que el sol nunca más volverá a salir, cuando estés sin paraguas bajo la lluvia de sentimientos concentrados en lágrimas. Resiste. No pienses que ya nada cambiará. Aunque te parezca imposible sonreír, resiste, todo se podrá bien. Las mejores cosas vienen por sorpresa, y más cuando el mundo parece derrumbarse bajo tus pies. Resiste y verás que hay alguien que te coja antes de que te caigas. Vuelve a respirar, a respirar de nuevo. Tan solo resiste durante un par de instantes más.
Te prometo que pronto encontraras el sentido al sufrimiento. Dejarás de llorar hasta quedarte dormido, de despertar y pensar que absolutamente nada ha cambiado. Aprenderás a sonreír de nuevo, a llorar de felicidad. Comenzarás a sentir de nuevo. Se habrán acabado todas las pesadillas incluyendo las de la noche. Los recuerdos ya no te impedirán respirar y las heridas curtirán. El dolor cesará dejando de presionarte el pecho, entonces el corazón volverá a latir cómo nunca antes. Los sentimientos fluirán por las venas haciéndote sentir ligero. Para entonces comenzarás a entenderlo todo. Comprenderás el porqué de todo ese insoportable sufrimiento que te desgarraba por dentro cuando lo único que podías hacer es gritar en silencio, el porqué de todas las lágrimas derramadas sobre la almohada, todas esas veces en las que mentiste diciendo que estabas bien para no molestar. Entenderás porque te sentiste abandonado en un mundo lleno de personas, pero sobre todo, hallarás la razón de sentirte invisible.
Cuando el dolor hace doblegarte y caer, cuando caes y sigues en el suelo, cuando no puedes levantarte, cuando pierdes la esperanza… aparece alguien que te tiende una mano. Te sostiene cuando te levantas y espera mientras te acostumbres a estar de pie, a caminar. Lo comprendes más tarde, cuando vuelves a recuperar la esperanza, cuando tus heridas se curan y los recuerdos desparecen bajo un telón que te protege. Sonríes al darte cuenta que todo mejoró, que alguien te ayudó a volver a sentir, a sonreír, pero lo que es más importante, a amar. Entiendes que esa persona te vio cuando era invisible para el resto, cuando pensabas que no volverías a ser feliz, cuando la esperanza se estaba acabando y estabas sumido en la oscuridad.
Te enseñan a respirar, a sonreír, a mirar al sol sabiendo que no desaparecerá. El corazón vuelve a recuperar el latir olvidado de su corazón y te crecen alas de esperanza. Eres feliz. Vuelves a caminar, a soñar, a amar…
Todo mejora tan solo queda esperar un poco y no perder la esperanza. Esperar y confiar. Esperar y imaginar que alguien vendrá para ayudarte pero, mientras tanto, resiste.

Al otro lado del miedo


El miedo, un sentimiento tan extraño capaz de asustarnos con tan solo su mención, con solo pronunciarlo, susurrarlo, pensarlo…podemos crear enormes sombras que se alimentan con dudas, que crecen de forma rápida hasta que comienzan a oscurecer tu mundo. La gente suele evitar esa sensación, huir de ella y no pensar en lo que puede pasar, aunque creo, que ese mismo sentimiento nos puede ayudar a valorar lo que tenemos.
 Pequeños temores no tienen por qué hacer daño, tan solo nos muestran la preocupación por aquello que más nos importa. Aprendemos a cuidar lo que tanto nos costó conseguir y a seguir adelante defendiéndolo de la oscuridad de las inseguridades. Hemos aceptado el temor cómo algo malo, algo con lo que no se puede vivir, en mi opinión, es otra sensación que nos puede justificar que estamos vivos, aferrarnos a los seres vivos que tanto significan para nosotros y abrazarlos con fuerza. El miedo puede hacernos temblar bajo el peso de la duda del futuro, aunque también puede enseñarnos a valorar las cosas que tenemos, intensificar las miradas, alargar las despedidas, expresar lo que sentimos, prolongar los besos y, sobretodo, hacernos más fuertes cuando las inseguridades se dispersan en tu mundo saturado de felicidad.

martes, 27 de marzo de 2012

Recuerdos de la piel

¿Sabes lo que siento cuando le veo? Yo tampoco, es demasiado complejo. Es como una pizca de alivio bañada en un mar de alegría. Y entonces sonrío, me olvido de todo lo que le echaba de menos y me hundo en la calidez de su mirada. Todo lo que tengo alrededor se difumina hasta desaparecer por completo. Y no me preguntes si le quiero realmente. No, no es porque no sepa contestarte, es porque no puedo describir lo mucho que le quiero.  ¿Sabes lo que se siente cuando tu corazón te empieza a hablar de él? Es una sensación extraña, demasiado extraña… Te recuerda todos los momentos que pasaste a su lado mientras no dejas de sonreír. ¿Sentiste alguna vez la falta de aire causada por su ausencia? Se hace hasta inverosímil lo mucho que puedes echar de menos a alguien, incluso si acabas de despedirte de él. Sí, creo que es cuando más falta te hace. Cuando dejas de sentir su presencia, aun reviviendo cada una de las caricias en tu piel. ¿Sabes lo que se siente al sentirte completo por dentro cuando estás a su lado, cuando al despedirse dejar ir una parte de ti? Puede que sea solo una sensación o, bueno, quizá una imaginación como otra cualquiera, no lo sé, tan solo pienso que me encanta estar a su lado, sentir sus brazos alrededor de mi cintura mientras escucho sus palabras que, entre beso y beso, me dejan sin respiración.

Instantes por sentir

Muchas veces los cambios son tan rápidos que nos cuesta percibirlos. El reloj se vuelve loco al intentar recuperar esos minutos perdidos… supongo que así debe ser. O, puede que ese no sea el verdadero objetivo, ¿qué pasa si se nos quiere ensañar a valorar lo que tenemos en el momento presente? ¿Puede ser ese el sentido del desajuste horario? En cualquier caso no me imagino perdiendo tiempo para hallar una respuesta. Tan solo quiero sentirme viva gracias a esos instantes. Dejar de lado el pasado y aprender a no temer el futuro, tan solo existir en el momento presente y vivirlo al máximo. ¿Podemos olvidarnos por unos minutos de lo que está por venir y disfrutar? Intenta no hacer planes y, simplemente, sentir lo que vives, cada instante, cada sonrisa, cada suspiro…
Déjate secuestrar por el latido de tu corazón e ilusiónate al sentirte libre sintiendo como la suave brisa te acaricia la cara. Permite que el brillo de tus ojos vislumbre a los demás, sonríe a los desconocidos contagiándoles tu sonrisa. Salta de ilusión, llora de alegría y di lo que sientes con completa sinceridad, no escondas el dolor, deja que se evapore bajo los suaves rayos de sol que traen alegría, ilusiónate de nuevo, pero sobretodo, y lo que es lo más importante, siéntete vivo. 

lunes, 26 de marzo de 2012

Mundos de dudas

Hay días en los que todo parece perdido, las cosas a nuestro alrededor se vuelven de un color oscuro y las lágrimas no dejan de correr por nuestras mejillas. En los momentos así te pierdes entre las tinieblas, la mal suerte te persigue y no encuentras manera de esconderte, buscas un refugio, una persona que te entienda sin que tú le pidas ayuda.
Muchas veces eso no llega, tienes que pasar un poco más de tiempo solo, reflexionar sobre las cosas que tienes y lo que deseas conseguir.
Muchas preguntas te rondan por la cabeza, pero hay una que se repite continuamente, haciéndote sentir impotente, inútil, recordándote que te falta algo… Esa pregunta no tiene respuesta y puede que eso sea lo que la hace tan peligrosa, ¿por qué es tan difícil encontrar la respuesta? ¿De verdad quiero saber la verdad? y, por último, la más importante: ¿Qué siente por mí? Muchas veces nos derrumbamos aun sin saberlas contestar, nos dejamos llevar por las fantasías que se van creando en nuestra cabeza….

Metafísica actual

Podría intentar expresar todo lo que siento, pero me faltarían palabras. La realidad es mucho más compleja que la que se puede reflejar con una descripción llena de adjetivos. Supongo que eso es lo que hace que la vida sea tan interesante. Tratamos de explicar las cosas que sentimos, de describir cada latido de nuestro corazón o el sabor de aquel beso que todavía recordamos. Tratamos de comprender el sentido de la vida y simplificar las cosas aun sabiendo que nos encanta la complejidad. Pasan los años y tarde o temprano admitimos que no vale la pena intentar descifrar la realidad, es mejor, sentirla. Disfrutar cada segundo mientras pones un sentimiento en cada beso, cada abrazo o una simple mirada.

Sonrisas derretidas

Me gustaría  decir que todo sigue igual que siempre, lo que es más, me encantaría admitir que todo va bien… En algún momento se te acaba la imaginación, ya no puedes ignorar todo lo que pasa a tu alrededor y entonces te derrumbas, ves la gente caminar, pasar de largo y te sorprende ver tanta indiferencia por parte de algunos, pero no te preocupa, lo que más duele es admitir que podrías estar caminando entre ellos con una sonrisa en la cara… Parece que ya repetí tantas veces que ya nada es igual que la frase perdió significado para mí. Me pregunto porque tuve que elegirte entre tanta gente.

domingo, 25 de marzo de 2012

Estereotipos vacíos

Aunque parezca mentira, cada vez más y más gente decide adelantarse en la búsqueda de la perfección y la sociedad esta empeñada en encontrar una definición a este término. A lo largo del día podemos observar pasear por la calle a esos prototipos, creados por los anuncios y revistas que nos muestran como nos hemos de portar en la actualidad o que debemos llevar para quedar bien, supongo que pronto nos dictaran como respirar o cuantas veces debemos pestañear en un determinado intervalo de tiempo... así, la gente deja de ser capaz de pensar por ella misma y pierde los escrúpulos centrándose en la búsqueda de aquella “perfección”, piensan que si se convierten en la Barbi o Ken actual, serán felices. Mientras tanto, corren hacia un objetivo imposible de alcanzar porque este cambia, entonces aquellas personas se convierten en jugadores en busca de su trofeo tan proclamado. Lo olvidan todo y siguen andando hacia lo prometido, piensan que así serán mejores, más aclamados y aceptados. Dejan de lado la naturalidad para convertirse en un reflejo más de un vacío estereotipo. La singularidad se borra, poco a poco se convierten en máquinas que carecen de la voluntad, a los que resulta difícil pensar en sí mismos.
A medida que pasa el tiempo la situación empeora, la posibilidad de elegir desaparece, los pensamientos se nublan y la única cosa que les llama la atención es el siguiente pasa hacia la inexistente, pero tan prometida perfección.

sábado, 24 de marzo de 2012

Algo como él.


El aire se espesa. La visión se hace más borrosa. 
Comienzas a pensar. Sientes como una suave
 presencia te abraza y te hace sonreír. A pesar de
 todo hay algo que falta. Algo que es capaz de
 proporcionarte seguridad. Algo que te ayuda a
 encontrar el lado bueno de la realidad. Algo que
 te hace suspirar. Algo que despierta en ti esas
mariposas que no dejan de revolotear por el estómago. 
Algo que tanto echas de menos. Algo como él.



Esfuerzo prestado

Tus éxitos no siempre son celebrados por todos. Cuando eliges un camino que te llevará hacia tus sueños tienes que estar preparado a soportar las criticas de los demás y, al mismo tiempo, poder acumular la fuerza necesaria para superar las dificultades. Todo se vuelve más complicado cuando dejas que la opinión de las gente te hace echarte hacia atrás, dejar de caminar y derrumbarte. Como bien dicen algunos, al no poder lograr alcanzar sus sueños, deciden regalarte la excepcional capacidad para fracasar. Parece una competición donde luchas para sobrevivir al rechazo de los demás mientras resistes el empinado camino hacia lo que tan feliz te hace. Sabes lo que deseas y la ilusión de tenerlo te alimenta dándote fuerza para continuar.
Para conseguir lo que quieres a veces hay que dejar de lado a aquellas personas que viven con el firme deseo de hacerte caer, de imposibilitar tus pasos para que no puedas conseguir lo que tanto anhelas. Lo mejor de las caídas es que poco a poco se va formando una coraza que te protege indistintamente de todas las críticas, supongo que es el único punto positivo...
Algunos no son capaces de valorar el trabajo de los demás, se dirigen hacia sus metas sin pensar en el esfuerzo de los que los rodean. Solemos vivir en un mundo donde casi todos, dejándose llevar por uno u otro de los motivos egoístas, tratan de hacer realidad su sueño, olvidándose de los demás.
Nos despertamos cuando nos hacen comprender que nuestro esfuerzo es aprovechado por otros que, para ahorrarse tiempo y fuerza, deciden utilizar tu trabajo. Es como si te robaran un par de pasos, como si les llevaras hacia su meta. Y no puedes hacer nada, porque son más, porque tan solo esperas no perder demasiada fuerza para poder avanzar hacia lo que tanto ansias, esperando que la gente se de cuenta de su comportamiento y cambie.

jueves, 22 de marzo de 2012

El corazón como guia

Recordar y comenzar a temblar como una hoja que resiste a la persistente brisa otoñal, escuchar el desbocado latido del corazón que, recordando un batir de alas de una mariposa, intenta salirse del pecho, y entonces entenderlo todo. Coger más aire y expulsarlo de forma brusca, entrecerrar los ojos y luego abrirlos de forma repentina, cambiando de visión general de los alrededores y sentir como se construye un sueño entrelazando las ilusiones con las sonrisas...
Sorprenderte al descubrir que te elevas por encima del suelo, al darte cuenta que ahora es su amor lo que te sostiene de pie a modo de alas que se fortalecen con cada beso, cada "te quiero" susurrado que te deja sin respiración y, debido a ello, muchas veces no respondes, te quedas quieta mientras un brillo fugaz recorre tus pupilas reviviéndote por dentro.

Sentir como se cae el alma a tus pies cada vez que le ves alejarse y concentrar toda tu voluntad en seguir andando sin darte la vuelta, sin echar a correr tras él para volver a sentir de nuevo el contacto de sus labios con los tuyos, para acunarte en la calidez de sus abrazos esperando que el tiempo frene su marcha durante un par de instantes para inmortalizar ese momento. Darte cuenta de qué cuando te pregunta adónde quieres ir te da igual el lugar. Sonreír, mirarle a los ojos y admitir que para ti el sitio no tiene importancia alguna, siempre y cuando estés con él. Mientras sientas el contacto de sus manos con las tuyas, mientras dos miradas sinceras junto a unas sonrisas de felicidad os permitan uniros en un beso. Acostumbrarse a perder la noción del tiempo, dejar de mirar el reloj y aprender a vivir guiándote por el latido de su corazón.

lunes, 19 de marzo de 2012

Piensa que

los mejores besos son los que saben a sonrisas, las lágrimas más apreciadas son las que muestran ilusión y las miradas más dulces son las que expresan cariño. Las palabras son capaces de cambiar el estado de animo si han sido dichas con afecto, los abrazos pueden llegar a sostener
una alma y la vida se vive
mejor si hay amor de por
medio. 

Querer sin pensar, tan solo sentir y respirar

Buscar razones para querer a alguien es como intentar encontrar un motivo por el cual sigues viviéndo. Es posible, pero ¿acaso es lo que más importa? La vida esta hecha para sentirla, no para pensarla. 

sábado, 17 de marzo de 2012

Sinceridad escondida

Intento hallar mi sonrisa en cada palabra, cada mirada, cada respiro... pero creo que se marchó contigo. 

Cambio a mi escala mundial

Y algo falta, supongo que el amor es el ingrediente indispensable para la felicidad. Los besos se dulcifican, los abrazos transmiten calidez indescriptible y cada palabra parece tallada a mano quitándole, de esa forma, los bordes afilados que muchas veces nos consiguen arañar el corazón. Lo único que queda es el recuerdo que consigue estar presente en cada suspiro. Competimos con los sueños para intentar demostrarnos la realidad vivida mientras que el tiempo fluye sin parar. 
Algunas veces miramos hacia atrás, nos extrañamos del cambio de perspectiva y seguimos avanzando saboreando cada sonrisa después de recordar como se siente ser feliz de nuevo. Cuando algo cambia, el mundo en su totalidad parece temblar, intentamos arreglarlo con nuestro esfuerzo porque sabemos que la falta de estructura estable hace que todo se desmorone. Conocemos muy bien esa sensación de miedo frente a lo que puede pasar, aunque ahora, caminamos hacia delante con pasos firmes.

jueves, 15 de marzo de 2012

Descripción fuera de alcance



¿Quieres que describa cómo me siento? Me parece imposible, agotaría todas mis reservas de aire aun sin poder pronunciar ni la mitad de las cosas que me hacen feliz. Podría ponerme a nombrar todo lo que me hace sonreír, pero creo que sería inútil, es demasiado largo.

martes, 13 de marzo de 2012

Nuevas alas, impulso para volar

Aún no me acostumbro a sentir el contacto de tu piel, por eso me estremezco cada vez que nuestras manos se rozan. Entonces bajo la vista e intento disimular mi sorpresa al ver que el espacio entre mis dedos está medido a la perfección para enlazarse con los tuyos. Me siento tan frágil al mirarte a los ojos que muchas veces me veo obligada a desviar la mirada esperando no perder el control y ponerme a temblar. La calidez de tu cuerpo me consigue transmitir seguridad, quizá por eso me sea tan difícil despedirme de ti después de estar a tu lado durante un tiempo que me parece un simple instante fugaz, una chispa de felicidad dentro de un pozo de rutina. Me preguntas por qué salto risueña. No lo sé, quizá porque espero comprobar que el suelo sigue bajo mis pies, ya que después de cada beso me elevo por encima de las nubes, susurrando para mis adentros, pidiéndo con fuerza que esto no sea un sueño. 

lunes, 12 de marzo de 2012

División mundial, decisiones por tomar

Luchar por lo que quieres muchas veces implica caer. Nadie dijo que sería fácil hacer realidad tus sueños, pero supongo que, en parte, ahí es donde se encuentra la satisfacción. Cuando fracasas tu mundo se divide entre dos decisiones, la de rendirse y continuar en el suelo lamentándote por la caída que te impide avanzar o levantarte con la lección aprendida y seguir adelante.
He decidido avanzar, superar dificultades y lograr aquello que más quiero aunque, por momentos, se me haga imposible respirar. Daré todo lo que pueda de mi e intantaré seguir caminando incluso si tan solo sean unos meros centímetros los que avance. No harán rendirme porque tengo un objetivo claro y pienso que, pase lo que pase, conseguiré llegar a esa meta con la que tanto sueño.

domingo, 11 de marzo de 2012

Consruír de cero

Después de romper algunos sueños hechos de ilusiones de cristal, aprendemos a fijarnos en los pequeños detalles. Comenzamos a juntar las piezas para volver a reconstruírlos. Es complicado y terminamos admitiéndo que es una tarea imposible ya que algunos trozos se perdiéron por la acción de viento o se quedaron atrapados al arañar nuestra piel. Entonces comenzamos a imaginar algo nuevo, un proyecto grandioso y difícil de llevar a cabo, de esta forma, nace una nueva ilusión bañada en la esperanza. Examinamos las piezas a medida que las vamos juntando. Las lágrimas han logrado limpiar los pequeños cristales que ahora brillan a la luz del sol y comenzamos a pegarlas con cada sonrisa que nace en nuetros labios. Poco a poco la estructura cobra una forma determinada y hemos de reforzarla con lecciones aprendidas del pasado. Tiempo después observamos nuestra creación más trabajada, dejamos que el resplandor de nuestros ojos se refleje en la púlida superficie de ese sueño mientras agradecemos el golpe que logro romper de forma definitiva esa ilusión inestable que nos ayudó a ver algo nuevo, algo que logra traernos la felicidad. 

sábado, 10 de marzo de 2012

Regalos del pasado

+¿Te arrepientes de algún momento de tu pasado?
- No, de ninguno en absoluto.
+ Es imposible, seguro que hay algo que desearías no haber hecho.
- No, ¿sabes por qué? Porque ese pasado con algunos errores me regalo este maravilloso presente.

Lección de sonrisas

Y cuando se te va la voz por estar gritando lo mucho que te duele tener el corazón roto, asumes que es imposible obtener ayuda, entonces lloras desconsoladamente hasta el punto de olvidarte de aquello que pasa a tu alrededor. Hay momentos en los que una pequeña esperanza hace que te seques las lágrimas y que intentes seguir adelante. Son ratos en los que consigues ver más allá de tu dolor, pero sobretodo son momentos que logran curarte. Levantas la vista y, mientras inspeccionas el cambio de tu pequeño mundo, te encuentras con una sonrisa desinteresada que incita esperanza. Y sonríes tú también. Sonríes olvidándote del sufrimiento y te levantas con más fuerza que nunca. Sigues tu camino, pero no olvidas esa pequeña lección que te dieron, esa esperanza que con una sonrisa te susurró al corazón “no te rindas, sigue luchando”.

Salto con paracaídas

Puede que el mundo gire muy deprisa, puede que las cambios sean inesperados, puede que las cosas no siempre nos salgan bien, pero ¿acaso eso importa? Nos aficionamos a esperar que algo mejor llegue a nuestra vida y dejamos escapar montones de sonrisas fugaces que desaparecen en un abrir y cerrar de ojos, aunque sean capaces de rozarnos el corazón si somos capaces de percibirlos. A veces, las cosas se complican de tal forma que todo pierde la importancia. Cada cosa que nos pasa tiene un sentido, aunque nos cueste verlo. Puede que las cosas no sean justan en todo momento, pero puede que las dificultades tengan otro fin, ¿qué pasa si cada caída realmente nos hace más fuertes? 

Cuando estamos tirados en el suelo, con los ojos llenos de lágrimas al mirar nuestro corazón despedazado en nuestras manos, podemos aprender a valorar aquello que tenemos. La gente siempre estará allí para ayudarnos siendo nuestro paracaídas, aunque en un primer momento nos lo puede parecer, nunca estamos solos y sí en algún momento piensas eso, recuerda que no es así, piensa que las lágrimas que corren por tus mejillas logran nublarte la vista de tal forma que solo puedas ver las heridas del corazón mientras que, poco a poco, vas perdiéndo la esperanza en el futuro.
Puede parecer difícil, pero la vida no pierde su sentido ya que tú sigues respirando. En algún momento decidete por levantar la vista y mirar todas las manos tendidas que intentan levantarte para que puedas continuar tu camino. No siempre es bueno centrarse en el dolor, de esa forma logras olvidarte de lo que pasa a tu alrededor, privandote de la posibilidad de ser ayudado. Aunque todo parezca perdido, no lo está, las cosas siempre mejoran para aquellos que deciden mirar adelante, subir por el precipicio y seguir su camino con la ayuda de aquellos que más les quieren sabiendo que no están solos. Porque nadie está solo nunca, aunque muchas veces puede parecerlo.

Amistades inolvidables

Momentos, ratos inolvidables y montones de ilusiones. Los lazos de las amistades se estrechan con cada sonrisa compartida. Parece tan natural, ya ni te acuerdas del primer saludo y ese pensamiento que nos retumbaba en la cabeza en forma de una sola frase que significaba el comienzo de algo nuevo, era un “me cae bien” que despertaba nuestra curiosidad. Entonces comenzaba una frenética carrera con el propósito de descubrir más, de sorprenderte de nuevo y, sobretodo, de sentirte identificado. Se viven tanto los buenos como los malos momentos y, poco a poco, empiezas a pensar que esa persona forma una parte muy significativa en tu vida. A veces, te paras a reflexionar, son esos momentos nostálgicos en los que no puedes hacer más que agradecer algunas de las decisiones tomadas, piensas en el pasado y sonríes de forma casi inevitable al darte cuenta de que sin esa persona tú no serías igual al que eres ahora, porque das las gracias mentalmente por cada instante de felicidad compartida.

domingo, 4 de marzo de 2012

He vuelto a ser yo gracias a ti

Despertar de una pesadilla siempre es difícil, aún después de abrir los ojos y levantarnos seguimos viendo sombras de dolor por todas partes. Entonces llega alguien que nos hace creer que ese sueño ha acabado y que ahora todo va bien. Al principio no te lo crees, buscas alguna trampa bien escondida que en cualquier momento te transportará otra vez a esa isla de desesperación, pero no la hay y, poco a poco, te acostumbras otra vez a la idea de que todo vaya bien de nuevo.
 Es un sentimiento distinto, no se puede comparar con nada de lo que sentiste antes. No, no es doloroso. Simplemente, en algún momento, te das cuenta de que tu realidad ha cambiado. Te cuesta darte cuenta de que las cosas van bien porque hace poco tan solo imaginártelo te parecía imposible. Los dolorosos momentos han pasado al olvido y ya no duele respirar. Durante los primeros días no te das cuenta, pero cuando te paras a pensarlo más detenidamente, lo ves más claro, y tus ojos se llenan de lágrimas. No lo entiendes, te sorprendes al sentir su paso por tus mejillas. Algo ha cambiado, no son las mismas lágrimas de antes. Estas, son de alivio.