Tantos momentos llenos de ansia para ver cumplidos tus mayores deseos, sonrisa forzada por los nervios que sientes al ver el tiempo pasar mientras esperas… Todo anda bien hasta que dejas escapar demasiados minutos, esperando el segundo, el instante perfecto para actuar, pero el reloj se estropea y la ilusión comienza a difuminarse, la seguridad se pierde y con cada instante que pasa crees que ya todo lo que habías deseado es imposible de conseguir.
Dejamos de lado los sueños por miedo, para aferrarnos a lo seguro, a eso que siempre nos da una ciega confianza y que nunca nos abandonara. Pensamos que si no arriesgamos no perderemos más cosas, y puede que sea así, pero tampoco ganamos nada. Dejamos escapar las oportunidades, que nos da la vida para ser feliz, y todo con un único propósito, esperamos el instante perfecto que jamás llega; nos olvidamos de cumplir nuestros sueños espantados por miedo a lo desconocido. Tememos perder algo que nos pertenece, y por ello, nos quedamos quietos esperando que las cosas se solucionen solas, mientras, poco a poco, vemos como se borran las ilusiones que teníamos...
Creo que si queremos algo hay que luchar por ello, olvidarnos del miedo y correr hacia lo desconocido, aunque sepamos que podemos perdernos por el camino, nunca debemos dejar de pensar en lo que nos espera al final del camino :)

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