Oscurecía. En una pequeña habitación en la buhardilla de la casa estaba ella. El tiempo adelantaba su marcha mientras ella, como siempre, miraba por la ventana. Cada noche la misma historia. Las cosas dejaban de importarle cuando se sentaba en aquel alféizar. Despedirse del día comenzó a convertirse en una costumbre y nadie le encontraba explicación excepto ella. Nadie sabía que, cuando los pasos de sus padres por los pasillos de la casa dejaban de sonar y el sonido de la puerta delataba su posición, ella se convertía en otra persona. Nadie sabía lo que pasaba cuando el reloj marcaba las doce.

viernes, 15 de julio de 2011

La ilusión del momento


La ilusión se parece a un soplo de aire que está impregnado de esperanza, sabemos que las cosas saldrán bien y esperamos a que eso pase mientras escuchamos el desenfrenado latir de nuestro corazón. El tiempo deja de existir, no pensamos en eso, simplemente nos dejamos llevar por las sensaciones que nos abruman, nos transportan a una nueva realidad donde todo es tan distinto.
En algún momento podemos tener la sensación de tener alas, es un sentimiento increíble, es la posibilidad de tocar las nubes con la punta de tus dedos, de sentir los rayos del sol en tu cara y saber que ninguna nube aparecerá, a veces es como estar bajo la lluvia, sentir el caer de las gotas por tu piel mientras no dejas de sonreír porque sabes que todo va bien, todo es maravilloso.
Es el cosquilleo en el pecho nos llena de emoción, es la espera de algo nuevo…. es una palabra que significa muchísimo para cada uno de nosotros, una palabra llamada ilusión :)

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