La puerta se abrió y saliste de puntillas. No te volví a
ver. Las horas dejaron de pasar mientras seguía frente a la ventana intentando
descifrar la dirección de tus huellas. No estaba lista para verte marchar.
Todavía esperaba poder volverte a besar.
Tan solo quiero ser otra más. No
sobresalir de la multitud y sonreír cuando toca. Quiero ser algo que deseas y
nunca llegas a conseguir. Quiero abrazar. Júzgame si quieres, pero nunca
conseguirás que cambie lo que pienso de ti. Eres malo. Me hiciste perder los
mejores años de mi vida que se marcharon con el humo de tus cigarrillos. A
pesar de todo te echo de menos, demasiado diría ya que cada cicatriz que me
dejaste sigue escupiendo recuerdos con el más mínimo roce, mientras tanto, yo
sigo aquí alejada del mundo, a la deriva de unos sentimientos que nunca supiste
entender.
No hay comentarios:
Publicar un comentario