Empezar de nuevo duele pero, a la larga, puedes apreciar que fue lo mejor. Cuando rompemos los lazos que nos unen a algunas personas rasgamos con ello nuestro corazón, y duele. Las heridas te impiden sonreír, la ilusión se pierde hasta el punto de olvidar como se respiraba. La mayoría de las cosas se disipan, solo queda una, es dolor en forma de un hilo de acero que está quemándote por dentro. No puedes pensar en nada más que no sea eso. Te tiras al abismo de la desesperación y, a medida que caes, vas recordando todos esos recuerdos que tanto te cuesta olvidar, te das cuenta de que siguen allí, o que es lo peor, que nunca se irán del todo. Ese pensamiento te hace abatirte, te caes al duro suelo, pero el golpe físico no duele si estás muerto por dentro, simplemente pasas a ver el mundo con otros ojos. La imagen ya no es nítida, un velo de lágrimas te impide distinguir los pequeños detalles que te pueden revivir… solo existe el dolor y el insoportable deseo de cambiar las cosas.Las noches se hacen eternas, el tiempo parece detenerse justo en el segundo en el que se rompió tu corazón; no, por mucho que lo intentes las manecillas no avanzan, es como vivir ese instante una y otra vez. Te sientes invisible para los demás y no sabes cómo remediarlo, todo es complicado y no encuentras solución… Es entonces cuando te das cuenta de que el dolor se ha convertido en ese segundo eterno que te impide vivir.
Sintiendo la impotencia, te resignas a las hechos, dejas de luchar, pero a pesar de todas las derrotas aun conservas una pequeña llama de la esperanza, aun crees que las cosas pueden mejorar.
Es extraño sentir como las heridas se cierran (puede que las lágrimas sean un buen remedio para ello), como por fin puedes admitir que de verdad te sientes bien, que no hay nada que te impida sonreír, que todo es, simplemente… perfecto. Cuando el dolor cesa sientes algo nuevo, algo que dejaste de sentir por mucho tiempo, es la felicidad que te inunda de nuevo. Es cuando te das cuenta de que esa felicidad te resucita, sientes que estas vivo de nuevo.
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