¿Sabes lo que es escuchar algo que te desgarra por dentro mientras finges que no te importa? ¿Experimentaste esa sensación de mirarle a los ojos a alguien y hacer como si no te doliera? Puede que si, aunque comprendí que es mucho peor tener que decir algunas cosas, admitir verdades que te rompen el corazón... Me pregunto cuál es el precio de poner la felicidad de alguien por delante de la tuya. En un primer momento es lo que quieres, hacer feliz al otro aunque sea a costa de tu alegria, pero ¿qué pasa si te das cuenta que su felicidad te proporciona cada día más daño?
Porque comprendí que duele mirar a los ojos y decir que no importa, duele sonreir y decir que será lo mejor, duele admitir que esa decisión te hará sufrir.

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