Puedo recogerme el pelo y
soltármelo en medio de la calle. Puedo llevar medio día pensando qué ponerme y
cuando sea la hora de salir, decidir cambiarme. Puedo pintarme los labios y al
salir a la calle intentar quitarme el pintalabios pensando que me he pasado.
Puedo hacerme una taza de leche con chocolate y nunca ser capaz de acabármelo.
Puedo pintarme las uñas y luego decidir que no las quiero de ese color. Puedo
salir a dar una vuelta sola para poder estar asolas con mis pensamientos y no
dejar de escuchar música que me impida pensar. Puedo sonreír a la gente que veo
por la calle y luego indignarme al ver que no me sonríen de vuelta. Puedo
ponerme a cocinar y luego negarme a probarlo. Puedo querer levantarme pronto
por la mañana y nunca conseguirlo. Puedo
estar enfadada conmigo misma demasiadas veces. Puedo sentirme realmente mal por
pisar accidentalmente a mi gato aunque este siempre me ataque. Puedo pasarme el
día en las nubes y luego sentirme culpable por no haber hecho nada en absoluto.
Puedo levantarme el medio de la noche e intentar memorizar lo que soñé. Puedo
despertarme en medio de la noche y mirar por la ventana al escuchar el sonido
de la lluvia. Puedo alisarme el pelo y luego intentar que parezca ondulando. Puedo
olvidarme del tiempo y llegar tarde a casa. Puedo hacer fotos estúpidas a cosas
innecesarias. Puedo guardar recuerdos que empiezan a ocupar demasiado espacio. Puedo
dormir abrazada a una almohada sabiendo que de otra forma estaría incómoda.
Puedo pronunciar el nombre de la persona que echo de menos sabiendo que no lo
escuchará. Puedo agobiarme con un par de pensamientos bien escogidos. Puedo
emocionarme por tonterías y dejar pasar las cosas importantes. Puedo tropezar
por la calle y reír de mi misma. Puedo esperar a alguien durante un tiempo
limitado. Puedo hacerme daño con mi pasado. Puedo esconder montones de lágrimas
que nunca nadie verá. Puedo dar saltos de alegría por la calle cuando estoy
feliz. Puedo insultarme cuando hago las cosas mal sabiendo que si se tratara de
los demás nunca lo haría. Puedo ponerme una máscara de sonrisa permanente que
esconda mi tristeza. Puedo tener ataques de locura y hacer las cosas sin
pensar. Puedo llorar con el más mínimo roce con las viejas cicatrices. Puedo
querer a gente toda mi vida. Puedo recordar lo que sentí hace tiempo e intentar
mejorarlo por todos los medios posibles. Puedo comenzar algo, dejarlo por la
mitad y luego reprochármelo siempre que tenga una oportunidad para ello. Puedo
escuchar diferentes tipos de música aún sin saber cuál es mi favorito. Puedo mirar
cómo crecen las flores.
Hay demasiadas cosas que forman
parte de nosotros y la verdad es que esos pequeños detalles son los que realmente
definen quiénes somos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario