Hay temores que siempre nos
perseguirán, miedos de los que nunca nos libraremos y tan solo tenemos la
opción de aprender a convivir con ellos. A veces nos preguntamos ¿qué debo
hacer? ¿Cómo sigo adelante? Y nada está claro salvo una cosa, la felicidad
viene ligada a esa sensación de pérdida continua. Jamás lograremos huir de
aquella sensación y otra pregunta retumba en tu cabeza ¿de verdad vale la pena
sentirte así? Y al instante sabes la respuesta, no dudas ni un segundo sabiendo
que esto es lo que quieres de verdad, que no te imaginas de otra forma, que
solo así puedes estar completamente feliz.
Las cosas siempre cambiarán
alrededor, de hecho, nosotros también cambiamos con ellas, la clave está en
aceptar aquel movimiento imprevisible que trastorna el orden de las cosas y
seguir adelante. El miedo nunca desaparecerá, pero podemos avanzar si pensamos
que cada cosa tiene su razón y que hay piezas que no pueden estar juntas. Hay
que dejar de lado el temor al cambio repentino y sabes disfrutar del instante,
sabiendo que nunca se volverá a repetir.

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