Consigues estar en cada rincón,
cada pensamiento lleva hacia ti y yo tan solo puedo sorprenderme de esa extraña
facilidad con la que empiezo a sonreír entonces. Nunca me había sentido así, en
esos instantes la felicidad me desborda. Es como tocar el cielo con la punta de
los dedos, como rozar el límite de lo infinito sin moverte del sitio, es
transportarte a un lugar donde no hay nadie más que vosotros dos, es respirar
sentimientos.
Son recuerdos que consiguen
elevarme por encima del suelo…nunca seré capaz de describirlo y eso me fascina.
La complejidad de los sentimientos me hace querer descubrir cada detalle de
ellos, cada matiz que parece escapar a los sentidos de alguien que vive
demasiado deprisa para experimentar el paso de emociones a través de su piel. Las
sonrisas se filtran, van acumulándose, recordándote que las cosas van bien en
tu pequeño mundo, y sonríes como lo hacías antes.
En algún momento debes regresar a
la realidad, descender y volver a tocar el suelo con los pies mientras cierras
el frasco de los recuerdos que con una sola mención pueden traerte la felicidad
más verdadera, esa que jamás
experimentaste antes.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario