Y no consigo entenderlo, cómo en una simple frase puede provocar tantísimo daño. Es como una especie de puñal que te clavan directo al corazón y te deja sin respiración, pero no, simplemente, comienzas a recordar… Reaparecen los recuerdos que tanto te costó enterrar, de nuevo cobran vida algunas frases especiales o sonidos tan olvidados. No, definitivamente, no es para bien. Sé que las cosas ocurren por una determinada razón y ahora no puedo evitar buscar el sentido de esta última, la que tanto dolor me provoca, pero no… no soy capaz de encontrarlo.
Todo esto porque él no entiende cuando dolor me provoca que me diga “el de la otra vez”. Porque él no entiende lo que fue para mí, porque nunca lo sabrá, porque después de tanto tiempo cree que esa frase es la más adecuada. Porque me arrepiento de haberle dicho que sí..
No hay comentarios:
Publicar un comentario