-Todas las despedidas son iguales...
-No lo son.
-Pero ¿qué más da quien te dice “adiós”? la palabra sigue siendo la misma
-Puede que sea la misma palabra, pero su efecto en nosotros es diferente. Algunos “adiós” o incluso los “hasta pronto” logran ralentizar el tiempo, algunas incluso pueden arrancar una parte de nosotros…
-¿Por eso dejas de sonreír por un tiempo cuándo te despides de él?
-Supongo que sí, no lo sé… tan solo siento que una parte de mí se marcha con él.
-No lo entiendo, ¿cómo puede pasar?
-Tan solo sé que necesito estar a su lado para sentirme completa.

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