Oscurecía. En una pequeña habitación en la buhardilla de la casa estaba ella. El tiempo adelantaba su marcha mientras ella, como siempre, miraba por la ventana. Cada noche la misma historia. Las cosas dejaban de importarle cuando se sentaba en aquel alféizar. Despedirse del día comenzó a convertirse en una costumbre y nadie le encontraba explicación excepto ella. Nadie sabía que, cuando los pasos de sus padres por los pasillos de la casa dejaban de sonar y el sonido de la puerta delataba su posición, ella se convertía en otra persona. Nadie sabía lo que pasaba cuando el reloj marcaba las doce.

sábado, 28 de abril de 2012

Esperanza improvisada


¿Por qué las cosas nunca van bien para algunos? ¿Por qué hay tanta injusticia en el mundo para la gente que no se lo merece? ¿Por qué la vida nos cambia a base de golpes?..
Nunca entendí esa “injusta injusticia”. ¿Por qué les pasan cosas malas a los más sinceros, a los más desinteresados o a los más desamparados desde hace tiempo? Las cosas nunca son fáciles es cierto, pero la esperanza sobrevive a los golpes de la vida, alguien siempre ayuda a que renazca incluso si esta se haya igualado a ceniza.
La impotencia te hace sentir dolor al pensar que no puedes hacer nada para algunas de esas personas, cuando tienes que admitir que solo del tiempo depende que las cosas se arreglen y eso te hace daño. No, no quieres esperar. No quieres pensar que puede que dentro de nada la felicidad llegará a su vida. No quieres que esperen, no quieres que sufran, no quieres que lloren, no quieres que recuerden lo felices que fueron en el pasado, no quieres que sonrían amargamente pensando que las cosas no volverán a arreglarse. No quieres verles mal.
Todo se vuelve más complicado cuando estás seguro de que la persona que sufre no merece ni el más mínimo dolor. No sabes qué hacer para ayudarle, pero te planteas intentarlo. Porque quieres que sonría, porque sabes que puede que la justicia depende de lo que hagas.
Recuerdas lo que te pasó hace tiempo, todavía puedes sentir el dolor del pasado si te adentras en el oscuro rincón donde guardas tus momentos más punzantes, pero hay algo aparte de eso. Te acuerdas de esa persona que de forma desinteresada te ayudó en algunos de tus peores momentos. Piensas en cómo te tranquilizaba para que pudieras volver a respirar, en cómo te regalaba esperanza, en cómo te transmitía paciencia diciendo que todo llegaría, que las cosas se arreglarían y que todo iría bien. Esa persona estaba allí para animarte. Ahora te pones a pensarlo y te das cuenta de que todo tu agradecimiento no sirvió de nada porque esa persona está sufriendo mientras que tu eses feliz sin preocuparte por nada más.
¿Por qué no se puede transmitir felicidad? ¿Por qué no se pueden regalar sonrisas permanentes? Y ahora es cuando hay que decir: “no es justo”. ¿Por qué no puedo agradecerle su ayuda con una pizca de alegría o una chispa de esperanza?

Odio pensar que las injusticias puedan ser permanentes, pero me prometí cambiar la situación aunque solo sea algunas veces. Escogí mi sueño de acorde con mi deseo más profundo, decidí regalar felicidad a esas personas que realmente lo merecen. Gente que no espera nada de la vida y está dispuesta a ayudar a los demás sin pedir nada a cambio, porque sé que esa gente merece ser feliz, porque sé que él tiene que ser feliz. Tiene que volver a sonreír.
Supongo que esto no sirva de mucho, pero confiaré en que esto logre despertar una pequeña esperanza de un futuro mejor. Espero una sonrisa del corazón, mientras tanto continuaré esperando a que las cosas se arreglen para él, porque estoy completamente segura de que se lo merece, porque sí, sé que ha de encontrar la felicidad otra vez, porque es fuerte, porque podrá esperar a que pronto, muy pronto, las cosas cambien.

Gracias por ayudarme a respirar cuando pensé que me faltaba aire.

2 comentarios:

  1. Siempre he dicho que la vida es injusta y lo es, pero todo depende de como se mire...
    Me enseñaron a luchar y eso es lo que hago cada día.
    Con el tiempo empecé a ver las injusticias de la vida y me di cuenta de que no podría hacer mucho, pero que poco a poco, se podría formar una gran montaña y comencé a ayudar a las personas, más que a ayudarlas, a estar ahí.
    No hay de que, la verdad es que siempre lo hago encantado y sin querer recibir nada a cambio ya que me vale "vuestra experiencia" y me hace "feliz" ver que la gente puede seguir adelante y puede comenzar a ser feliz.
    Me fui de Desmo si, pero como dije, me llevo a un par de personas con las que me llevo genial y tú eres una de ellas.
    No hay duda de que, "hoy por ti, mañana por mi". Pero ya te digo, que te ayudaría una y mil veces, las veces que haga falta. Al fin y al cabo, en eso consiste la amistad, en apoyar a la persona en todo lo bueno pero sobre todo en lo malo, en ayudarse mutuamente.
    Gracias por escribir esta entrada que me ha echo reflexionar un poco.
    Quizás todavía no sea del todo feliz porque no toca, pero créeme que seguiré luchando y sé que algún día llegará y sino, no me arrepentiré porque sé que luche todo lo que pude.
    Los golpes que recibimos nos hacen fuertes y aunque muchas veces no lo veas, hay gente para la que eres un ejemplo.
    Te mereces lo mejor Diana, hoy, mañana y siempre y no me cabe la menor duda de que lo tendrás todo porque la vida pone a cada uno en su lugar.
    Así que, no dejes de sonreír.
    Seguimos hablando, que, aunque pase el tiempo, los sentimientos de la amistad no suelen cambiar.
    Un besazo muy fuerte y ánimo con todo.

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    1. Decidí escribir la entrada pensando en ti, en lo injusta que era la vida y que muchas veces tenemos que resignarnos sin poder hacer nada..
      Sé que eres fuerte y que lucharás por estar bien y por ayudar a los demás, ya lo hiciste conmigo, es solo que me gustaría poder hacer algo, algo que pudiera ayudarte de alguna forma, por eso me puse a escribir. Sé que puede ser una tontería pero quería transmitirte un poco de esperanza aunque tengas la tuya, de alguna forma quería demostrarte que no estás solo (aunque ya lo sepas), es solo que leí tu entrada y pensé en escribir una inspirada en ti, porque sé que te mereces lo mejor y nadie me hará cambiar de opinión, porque tienes que ser feliz.
      Bueno que sepas que cuando quieras hablar estaré allí para escucharte y apoyarte :) Me alegro de haberte conocido en desmotivaciones, la gente cómo tú no se conoce todos los días.
      Un beso!

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