Oscurecía. En una pequeña habitación en la buhardilla de la casa estaba ella. El tiempo adelantaba su marcha mientras ella, como siempre, miraba por la ventana. Cada noche la misma historia. Las cosas dejaban de importarle cuando se sentaba en aquel alféizar. Despedirse del día comenzó a convertirse en una costumbre y nadie le encontraba explicación excepto ella. Nadie sabía que, cuando los pasos de sus padres por los pasillos de la casa dejaban de sonar y el sonido de la puerta delataba su posición, ella se convertía en otra persona. Nadie sabía lo que pasaba cuando el reloj marcaba las doce.

lunes, 26 de marzo de 2012

Mundos de dudas

Hay días en los que todo parece perdido, las cosas a nuestro alrededor se vuelven de un color oscuro y las lágrimas no dejan de correr por nuestras mejillas. En los momentos así te pierdes entre las tinieblas, la mal suerte te persigue y no encuentras manera de esconderte, buscas un refugio, una persona que te entienda sin que tú le pidas ayuda.
Muchas veces eso no llega, tienes que pasar un poco más de tiempo solo, reflexionar sobre las cosas que tienes y lo que deseas conseguir.
Muchas preguntas te rondan por la cabeza, pero hay una que se repite continuamente, haciéndote sentir impotente, inútil, recordándote que te falta algo… Esa pregunta no tiene respuesta y puede que eso sea lo que la hace tan peligrosa, ¿por qué es tan difícil encontrar la respuesta? ¿De verdad quiero saber la verdad? y, por último, la más importante: ¿Qué siente por mí? Muchas veces nos derrumbamos aun sin saberlas contestar, nos dejamos llevar por las fantasías que se van creando en nuestra cabeza….

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