Hay días en los que todo parece perdido, las cosas a nuestro alrededor se vuelven de un color oscuro y las lágrimas no dejan de correr por nuestras mejillas. En los momentos así te pierdes entre las tinieblas, la mal suerte te persigue y no encuentras manera de esconderte, buscas un refugio, una persona que te entienda sin que tú le pidas ayuda.
Muchas veces eso no llega, tienes que pasar un poco más de tiempo solo, reflexionar sobre las cosas que tienes y lo que deseas conseguir.
Muchas preguntas te rondan por la cabeza, pero hay una que se repite continuamente, haciéndote sentir impotente, inútil, recordándote que te falta algo… Esa pregunta no tiene respuesta y puede que eso sea lo que la hace tan peligrosa, ¿por qué es tan difícil encontrar la respuesta? ¿De verdad quiero saber la verdad? y, por último, la más importante: ¿Qué siente por mí? Muchas veces nos derrumbamos aun sin saberlas contestar, nos dejamos llevar por las fantasías que se van creando en nuestra cabeza….

No hay comentarios:
Publicar un comentario